sábado, 17 de diciembre de 2016

5 útiles consejos para celebrar las fiestas sin estrés

Los días de fiestas son para celebrar y para nutrir el alma. Sin embargo, a menudo nos estresamos tanto con los preparativos que las fiestas se convierten en una fuente de estrés. Date permiso para gozar esta temporada de fiestas estando presente en tu cuerpo. Cuando disfrutas del momento presente y te enfocas en el aquí y ahora, entonces puedes celebrar las fiestas evitando el estrés. He aquí 5 maneras de celebrar la Navidad y el Año Nuevo libre de estrés.

1  Celebra a tu gusto
A la hora de empezar tus preparativos para las fiestas de Navidad y Año Nuevo, no caigas en la trampa de la prisa ni en la trampa de querer que todo quede de una manera perfecta. Tampoco intentes hacer todos los preparativos tú sola. Escoge celebrar de una manera que verdaderamente te complazca e invita a tus seres queridos a que participen de los preparativos, cada uno de ellos haciendo lo que más les gusta. Si lo más que te gusta  a ti es cocinar, entonces enfócate en preparar esos deliciosos platos típicos de la temporada de Navidad y que los demás se encarguen de la decoración. Si lo más que te gusta es decorar, entonces enfócate en adornar tu casa. Y si prefieres estar más relajada, entonces planifica una celebración en un lugar relajado fuera de tu casa o manda a preparar la comida. No te limites a lo tradicional ni a los hábitos. Lo más importante es que te des permiso para celebrar a tu gusto. Cuando celebras a tu gusto entonces evitas el estrés que causan esas tareas que no te gustan.

2  Disfruta el momento presente mediante tus sentidos
Las celebraciones de Navidad y Año Nuevo ofrecen muchas oportunidades de relajación y alegría. Aprovecha esas oportunidades para liberar el estrés. Cuando estés de compras en una fila alegra tu corazón escuchando la música de Navidad. Cuando estés en tu casa preparando postres disfruta de los dulces olores. Déjate envolver con la magia que producen los adornos y las luces de Navidad. Y sobre todo disfruta de los abrazos y besos de tus seres queridos.

3  Come en paz
Liberate de la culpa a la hora de comer los platos típicos de Navidad.  Si vas a comer platos altos en calorias, no te quites el placer poniendo tu atención en las calorias o en los kilos que podrías aumentar. En vez, pon tu atención en disfrutar de lo que comes, come con moderación y no comas cuando no tengas hambre ni siquiera por complacer a nadie. Si quieres probar un plato delicioso y ya estás llena, guárdalo para el próximo día. Si tienes un antojo por un plato que verdaderamente no es bueno para tu salud (por ejemplo si eres diabética o padeces de alta presión) entonces prepara una receta más saludable de ese plato.

4  Mantén tu cuerpo activo
Incluye en tu celebración de Navidad y Año Nuevo actividades físicas. El ejercicio ayuda a liberar estrés y relaja tu cuerpo. Baila con tu familia en tu sala. Enséñales a bailar a los más pequeños de la familia, o si te gustan los deportes, planifica un día de juego con ellos. También puedes salir a caminar con tus seres queridos a un lugar especial. Si estás en un lugar frío, sal con tus seres queridos a esquiar o a patinar sobre hielo. Si estás en un lugar cálido cerca de la playa, planifica un día de playa. Lo importante es que las actividades físicas y  los ejercicios formen parte de las celebraciones, ya que muchas veces es difícil mantener una rutina de ejercicio durante los días de fiesta.

5 Date el regalo del descanso
No llenes toda tu agenda de compromisos y deberes. Duerme un par de horas adicionales cada día para que tu cuerpo se recupere del trabajo que realizó durante el 2016. Mima tu cuerpo. Date un baño aromático, regálate un masaje o una cita en el spa. Escoge al menos un día para simplemente hacer lo que te complazca. Sigue la preciada filosofia  italiana de “il dolce far niente”, el dulce placer de no hacer nada.

¿Cómo purificar el cuerpo tras excesos de comida y alcohol?

El exceso de comida, grasa y alcohol generan en nuestro organismo un exceso de radicales libres (que provoca bastantes alteraciones a nuestro sistema celular) que debemos tratar de eliminar, pues son los principales causantes de algunas molestias típicas: dolores de cabeza, malestares digestivos e hinchazón. Por otro lado, la comida copiosa es la gran culpable del  aumento de peso que más de alguno experimentamos.

Si usted estuvo expuesto a gran ingesta de comida y alcohol, hay varias técnicas y tips que trataremos en este artículo que le pueden ayudar:
En ayunas tomar una cucharadita de vinagre de manzana por sus propiedades depurativas y diuréticas. Si lo encuentra muy fuerte o sufre de gastritis leve, puede mezclar 5 ml de vinagre de manzana en 10 ml de agua. Si tiene úlcera o gastritis crónica no se recomienda su uso.

Tome en las mañanas jugo de fruta natural. Los más recomendados por su poder purificador son: pomelo, piña y por su poder desinflamatorio la papaya.

Es importante tomarlo sin azúcar o miel, solo el jugo de la fruta, siendo lo ideal alejado al menos en 15 minutos de las comidas.

Incremente su consumo de agua y si es posible consuma agua desmineralizada. Esta agua, por ser muy pura, no contiene minerales y por lo mismo, su efecto limpiador e hidratante es mucho mayor.

Trate de tomar desayunos frugales con bastante fruta. Ésta con su fibra también le ayuda a mejorar la digestión que después de estas fiestas de seguro estará un poco más lenta de lo habitual.

En caso de té normal, prefiera té verde por su mayor contenido en antioxidantes o café, el cual también posee altos niveles de éstas sustancias.

Incremente el consumo de verduras a la hora de almuerzo y cena, de preferencia de hojas o tallos y cruda. También son muy buenos para estos días los rábanos, alcachofas,  betarragas y diente de león.

Procure consumir esta semana más pescado y evite las carnes rojas, pues las primeras son de más fácil digestión y posee algunas propiedades desinflamatorias.

Se recomienda disminuir el consumo de alimentos muy refinados, así como los farináceos: pan blanco, pastas, etc. Así como también los productos de repostería y confitería. Estos generan en el proceso digestivo gran cantidad de radicales libres, aparte de incrementar nuestra ingesta calórica, la cual ya se vio sobrepasada en estos festejos.

Elimine de su alimentación en estos días los condimentos fuertes y sustancias irritantes de la mucosa intestinas, es decir: ají, mostaza, pimienta, kétchup, etc. Ya que la dieta diciochera tiende a dejar con gastritis a más de alguno.

Retome el horario habitual de alimentación así como también el tamaño de su ración.

Intente aumentar su actividad física ya sea en cantidad: camine un poco más, suba escaleras, saque a pasear a su perro. También mejore la calidad del ejercicio realizando cambios en la frecuencia de éste. Es decir, camine rápido, luego a paso normal por el mismo tiempo y luego repita un par de veces. Esto de seguro no sólo le ayudará a detoxificarse sino también a recuperar  su peso pre-fiestas.

Estos son sólo algunas recomendaciones que le ayudarán a retomar su condición habitual, sin embargo, si presenta problemas producto del exceso de comida, le invito a consultar al médico, quien sin duda le realizará una prescripción personalizada.

Varices

La insuficiencia venosa crónica, también conocida como varices o venas varicosas, son venas hinchadas a causa de una acumulación anormal de sangre debido a la debilidad, a menudo heredada, en las paredes y válvulas de las venas superficiales. Esto hace que las venas se ensanchen y se dilaten, de manera que la sangre se acumula fácilmente cuando una persona permanece de pie durante mucho tiempo.

“Cuando la vena se dilata no cumple su función. Éstas se encargan de realizar el retorno sanguíneo al corazón y eso implica que el flujo tenga que ir contra la gravedad: desde el pie hacia el corazón”, explica a DMedicina Andrés García León, director del área de Cirugía Vascular en el Hospital Universitario Virgen de Valme (Sevilla) y miembro de la Sociedad Andaluza de Angiología y Cirugía Vascular. “Las venas tienen unas válvulas que impiden el retorno de ese flujo sanguíneo hacia el pie y facilitan la subida. Sin embargo, si la vena está dilatada, las válvulas no cumplen su función y el flujo se invierte, lo cual provoca que aumente la dilatación y se produzcan problemas como edemas, hinchazón de la pierna o, en fases más avanzadas, úlceras o flebitis (trombosis de una variz), entre otras.

Esta patología es mucho más frecuente en la mujer. La aparición de las varices es hasta cinco más frecuente en ellas que en los hombres. Se da habitualmente en las venas de las piernas, sin embargo, también pueden afectar al esófago, la región anal o los testículos.

Causas
Entre las principales causas de la aparición de varices destacan tres.

En primer lugar, y si se trata de varices primarias, están las válvulas congénitamente defectuosas. Las válvulas son responsables de hacer circular la sangre hacia el corazón, por lo que si no funcionan correctamente la sangre se acumula en la vena provocando su hinchazón.

La tromboflebitis provoca el mismo efecto. En este caso, son trombos, o lo que es lo mismo, coágulos, los que dificultan la circulación. Esta situación puede darse, por ejemplo, tras prolongados periodos de reposo en cama.

La tercera causa más probable para la aparición de varices es el embarazo. Por suerte, las varices que aparecen durante el período de gestación son secundarias y tienden a desaparecer entre dos y tres semanas después del parto.

Síntomas
Las manifestaciones clínicas más comunes son:
Pesadez de piernas.
Aparición de varices con venas visibles.
Edema.
Hinchazón.
Aparición de dolor.
Calambres.
Sensación de acorchamiento.
En fases más más avanzadas de la enfermedad pueden aparecer úlceras venosas, dermatitis ocre (oscurecimiento de la piel), o el sangrado en varices complicadas.

Prevención
En la actualidad no existe ninguna medida que ayude a prevenir la aparición de las varices.
No obstante, el director de Cirugía Vascular del Hospital Universitario de Valme destaca que un estilo de vida saludable, realizar ejercicio físico, evitar el sobrepeso, la obesidad y el sedentarismo contribuyen a que, si una persona tiene riesgo de desarrollar varices, éstas estén más controladas.

Tipos
Existen diferentes formas de clasificar las varices. La principal, a nivel médico, es la clasificación CEAP, que establece una graduación de las varices en función de la presentación clínica, de la etiología, de la anatomía de la vena y de la patofisiología de la misma.

A nivel general García León indica que se pueden establecer dos tipos:
Varices superficiales: Es el tipo más frecuente. Conocidas como telangiectasias o arañas vasculares son varices de pequeño tamaño, muy visibles, que suelen causar preocupación. “Este tipo de variz no suelen tener mayor significación patológica y suele ser un problema principalmente estético, no suele provocar problemas en la piel de oscurecimiento o de dermatitis, ulceraciones o flebitis”, añade.

Varices tronculares: Pueden presentar diferentes grados de dilatación y son las varices propiamente dichas: venas dilatadas y que pueden ser más o menos visibles.

Tratamientos
El tratamiento farmacológico de las varices está enfocado a aliviar los síntomas y evitar que el trastorno vaya a más. Algunos fármacos venotónicos que se administran por vía oral resultan eficaces. Los más empleados son Daflón (diosmina), Venosmil (hidrosmina) y Venoruton (oxerutinas), entre otros.

Las plantas medicinales con propiedades venotónicas también pueden ser una opción terapéutica a tener en cuenta. Las más eficaces son castaño de Indias, ruscus, vid roja, ginkgo biloba y hamamelis. Se suelen administrar por vía oral o aplicarse en forma de geles y cremas con efecto frío.

Para aliviar los síntomas, los expertos recomiendan asimismo una serie de medidas:
Utilizar medias de compresión; estas prendas ayudan mecánicamente a impulsar la sangre desde los capilares hasta el corazón, impidiendo que se produzcan estiramientos o heridas. A pesar de la incomodidad que puedan suponer, su uso está especialmente indicado en los meses de verano, ya que con temperaturas superiores a los 25 grados existe riesgo de empeoramiento de los trastornos asociados al retorno venoso.

Evitar la exposición al sol durante largas horas, tumbados y sin moverse, y sobre todo durante las horas de máximo calor, lo que conduciría a un efecto vasodilatador intenso y prolongado.

Aplicar duchas de agua fría en las piernas, haciendo que el chorro impacte en círculos ascendentes.

Evitar permanecer de pie durante mucho tiempo, (especialmente en el caso de personas con antecedentes familiares del mismo tipo).

Utilizar geles de efecto frío mediante masajes suaves en sentido ascendente o con activos venotónicos.

Tumbarse y elevar las piernas por encima de la altura del corazón, tras largos periodos sentados o de pie, y al dormir.

Caminar por la playa y bañarse de vez en cuando, ya que el agua fresca activa la circulación y mejora la sensación de piernas cansadas. En este caso, es necesario ducharse después del baño para retirar la sal, ya que seca la piel, y aplicar crema hidratante.

Evitar el sobrepeso, la obesidad y la vida sedentaria.

No usar ropa demasiado ceñida.

Utilizar zapatos cómodos, prescindiendo en la medida de lo posible de los tacones altos y del calzado plano.

Hidratar la piel a diario.

Utilizar protección solar todo el año, ya que ayuda a reducir la extravasación sanguínea.

También es posible recurrir a la cirugía. Cuando el cirujano opera las varices está actuando sobre la enfermedad ya establecida, sobre la variz que está causando el problema al paciente, pero el organismo puede seguir generando nuevas varices.

Por este motivo, los tratamientos actuales consisten en la eliminación de la variz desde el origen de la misma. Puede ser mediante dos procesos:

Mediante cirugía: El paciente puede tener un tratamiento quirúrgico o recibir la aplicación de calor. Ese calor puede aplicarse mediante la utilización de un catéter con un láser o de un catéter con radiofrecuencia.

Con sustancias químicas: A través de una microespuma que tiene una sustancia esclerosante para eliminar la variz. 

Tratamiento natural
Aloe vera
El cristal de sábila, también conocido como aloe vera, es uno de los mejores ingredientes para tratar efectivamente las várices. Para aprovechar sus propiedades, debes conseguir este cristal y luego entibiarlo para aplicar en compresas sobre las zonas afectadas. Puedes dejar actuar estas compresas toda la noche y retirarlas al día siguiente.

Vinagre, zanahoria y sábila
En una procesadora de alimentos, coloca vinagre de manzana,  zanahoria y cristal de sábila y tritúralos hasta obtener una crema suave. Aplica esta mascarilla sobre las várices y déjala actuar por lo menos 30 minutos. Para retirarla, tienes que usar bastante agua fría.

Ajo
Otro de los ingredientes que no puede faltar en un tratamiento natural para las várices, es el ajo. Este es fundamental ya que ayuda a desinflamar las venas y también mejora la circulación. Puedes consumirlo de forma tradicional con tu dieta o también te recomiendo usarlo como pomada con alcohol. Aplícala 4 veces a la semana.

Vinagre de manzana
Prepara unas efectivas compresas de vinagre de manzana, con un paño que debes mojar con vinagre y poner sobre las várices. Déjalas reposar sobre en la zona, o si prefieres puedes hacerte un suave masaje con el paño, con movimientos de abajo hacia arriba.

Baños de inmersión
Finalmente encontramos un remedio muy sencillo y efectivo. Para prepararlo necesitarás una tina o un balde en el cual puedas sumergir las piernas. Llena de agua el recipiente, agrégale sal marina y una taza completa de vinagre de manzana. Sumerge tus piernas en este agua por 20 minutos mientras las masajeas suavemente.

Propiedades de frutas y verduras

LIMON: El limón es rico en vitamina C y también contiene vitaminas B1, B2, B3, B5, B6, B8, K y P. En cuanto a minerales es rico en calcio, cobre, hierro, magnesio, fósforo, sodio y azufre. 

El limón posee nutricionalmente todas las características de las frutas cítricas, aunque menos azúcares que las naranjas. El limón es astringente y antiséptico, digestivo y purificador de la sangre. Alivia las molestias producidas por los gases; es útil en caso de diarrea, disuelve las toxinas y los cristales que causan la gota. 

El jugo de limón fortalece el corazón, regula la presión sanguínea, tonifica las venas y fortalece el hígado. Asimismo también ayuda a conservar la salud del cabello.

LECHOSA: Es una de las frutas más refrescantes. Es prácticamente agua, y su contenido en azúcares no llega ni a la mitad del melón. Posee betacarotenos, ácido fólico y vitamina B5 y C, y contiene pequeñas cantidades de otras vitaminas del grupo B. 

Proporciona también calcio, magnesio, fósforo, potasio y sodio.. 
La lechosa previene los procesos degenerativos, tiene propiedades diuréticas y limpia los riñones. Es una fruta muy depurativa que se digiere con facilidad. 

Verduras
TOMATE: Su nombre deriva de la palabra azteca Tomatl. 
El tomate es el abanderado de prácticamente todas las recetas, sobre todo en su modo de empleo, más popular, la salsa de tomate. 

El tomate constituye una buena fuente de caroteno y vitamina C y un ingrediente impagable en la cocina, ya que resulta delicioso crudo, con el simple aderezo de sal y aceite de oliva, mezclado con todo tipo de verduras y hortalizas en ensaladas o como base y aderezo de todo tipo de platos.

Son muy ricos en vitaminas y minerales, sobre todo potasio, pero su piel no es recomendable para estómagos delicados o para personas con tendencia a padecer de piedras en el riñón.

ESPINACAS: Las espinacas contienen calcio para huesos y músculos, un mucílago que fortalece articulaciones y mucosas, y yodo que facilita la absorción de minerales. 

Las espinacas son buenas para el corazón, la anemia, los nervios, las depresiones, la fatiga, las convalecencias, etc.

Su contenido en clorofila puede ayudar a quienes acusan demasiado el cambio de estación, (sobre todo de verano a otoño ó de otoño a invierno.)

Enfermedad por reflujo gastroesofágico

Es una afección en la cual los contenidos estomacales vuelven hacia atrás desde el estómago hacia el esófago (el conducto que va desde la boca hasta el estómago). Esto puede irritar el esófago y causa acidez gástrica y otros síntomas.

Causas
Cuando usted come, el alimento pasa desde la garganta hasta el estómago a través del esófago. Un anillo de fibras musculares en la parte inferior del esófago impide que el alimento deglutido vuelva a subir. Estas fibras musculares se denominan esfínter esofágico inferior (EEI).

Cuando este anillo muscular no se cierra bien, los contenidos del estómago pueden devolverse hacia el esófago. Esto se denomina reflujo o reflujo gastroesofágico. El reflujo puede causar síntomas. Los ácidos gástricos fuertes también pueden dañar el revestimiento del esófago.

Entre los factores de riesgo para el desarrollo del reflujo están:
Consumo de alcohol (posiblemente)
Hernia de hiato (una afección en la cual parte del estómago pasa por encima del diafragma, el músculo que separa el tórax y la cavidad abdominal)
Obesidad
Embarazo
Esclerodermia
Tabaquismo

La acidez gástrica y el reflujo gastroesofágico se pueden producir o empeorar por el embarazo. Los síntomas también pueden ser causados por ciertos medicamentos, como:
Anticolinérgicos (por ejemplo, para el mareo)
Broncodilatadores para el asma
Bloqueadores de los canales del calcio para la hipertensión arterial
Fármacos dopaminérgicos para el mal de Parkinson
Progestágeno para el sangrado menstrual anormal o el control natal
Sedantes para el insomnio o la ansiedad
Antidepresivos tricíclicos.

Síntomas
Los síntomas comunes de ERGE son:
Sentir que el alimento se atora por detrás del esternón.
Acidez gástrica o dolor urente en el pecho.
Náuseas después de comer.

Los síntomas menos comunes son:
Devolver el alimento (regurgitación)
Tos o sibilancias
Dificultad para deglutir
Hipo
Ronquera o cambios en la voz
Dolor de garganta

Los síntomas pueden empeorar cuando usted se agacha o se acuesta o después de comer. Los síntomas también pueden ser peores en la noche.

Tratamientos naturales
1. Come almendras crudas: estas balancean el pH estomacal porque son una excelente fuente calcio.
2. Bebe 60 mililitros de áloe vera diario.
3. Empieza tu día con un vaso de agua tibia y jugo de limón fresco: beber esto 15 minutos antes de consumir cualquier alimento ayuda a balancear los niveles de acidez en el sistema digestivo.
4. Come una manzana roja después de alimentos pesados.
5. Té: controla los síntomas del reflujo bebiendo té de manzanilla o menta.
6. Mastica chicle después de cada comida: masticar chicle incrementa la producción de saliva, que de acuerdo a algunos estudios reduce los niveles de ácido en el esófago.
7. Duerme del lado izquierdo: dormir bocabajo o del lado derecho presiona el estómago, agudizando los síntomas del reflujo.

Tendinitis

La tendinitis es la inflamación de un tendón, la estructura fibrosa que une el músculo con el hueso. Esta inflamación puede ir acompañada de una hinchazón del tendón.

La tendinitis suele ser una patología crónica que tiene una alta tasa de reincidencia una vez que se produce en el paciente y que provoca dolor y aumento de sensibilidad alrededor de la articulación. 

Causas
El principal motivo por el que surge es como consecuencia de una sobrecarga muscular o por una lesión. Sin embargo, también puede producirse debido al desarrollo de otra patología o por la edad, ya que con el envejecimiento los tendones van perdiendo elasticidad y se puede producir la degeneración del tendón.

Las tendinitis se pueden producir en cualquier tendón que haya en el cuerpo humano. Las áreas más comunes en las que se suele producir son los hombros, los talones, los codos y las muñecas, entre otras.

Generalmente se produce en adultos jóvenes como consecuencia de un esfuerzo repetitivo (a menudo realizado en una mala postura) o por una sobrecarga en alguna zona del cuerpo. En los últimos años la prevalencia de la tendinitis ha aumentado debido a que se realizan más actividades deportivas de esfuerzo. Esto causa que algunos músculos se fortalezcan más que otros y desemboquen en que los tendones se debiliten. Esta patología también es muy frecuente en determinados trabajos en los que se empleen movimientos repetitivos y de fuerza.

Existen además situaciones que pueden predisponer a que aparezca la tendinitis. Estos son los traumatismos pequeños que se repiten con frecuencia e intensidad o ejercicios y movimientos bruscos que no se ejecutan con frecuencia. Todo esto puede provocar que se desencadenen lesiones que predispongan a las tendinitis.

Entre las principales patologías que pueden causar esta afección destaca la diabetes de tipo 1 y 2 y la artritis reumatoide.

La presión de algunos tipos de calzado puede agravar algunos tipos de tendinitis como la aquílea.

Síntomas
Las principales manifestaciones de esta patología son:
Dolor y sensibilidad en la movilización del tendón. Estos síntomas se agudizan en las zonas cercanas a las articulaciones.

La intensificación e incremento del malestar y el dolor con el movimiento o la realización de alguna actividad.

Dolor durante la noche.

Prevención
No curar bien una tendinitis puede llevar a que se produzcan problemas a largo plazo. Si la inflamación se prolonga durante mucho tiempo aumenta el riesgo de lesiones y de posibles rupturas.
Además, si no se sigue el tratamiento y las recomendaciones del médico, los síntomas de la tendinitis pueden reaparecer.

Algunas de las recomendaciones que los especialistas aconsejan para prevenir esta patología son:
En el caso de que realice actividades deportivas es fundamental realizar un buen calentamiento antes de empezar con el deporte de impacto.

Evitar movimientos repetitivos que puedan sobrecargar el tronco superior y el inferior. En el caso de realizar una práctica deportiva basada en las repeticiones conviene alternar estas series con periodos de descanso y recuperación.

Ejercitar todos los grupos musculares para mantener la flexibilidad y la fortaleza.

Mantener una buena hidratación.

Tipos
Entre las alteraciones de los tendones más frecuentes se incluyen las siguientes:
Epicondilitis lateral (conocida popularmente como codo de tenista): enfermedad producida por la tensión continua sobre los músculos y los tendones extensores del antebrazo, que tienen su origen en el codo.

Epicondilitis medial (codo de golfi¬sta, codo del tenista directo o codo de neisbolista): enfermedad en la que la flexión forzada de la muñeca puede dañar los tendones que se insertan en el codo.

Tendinitis del manguito de los rotadores: patología de los hombres que se caracteriza por la inflamación de la cápsula del hombro y de los tendones relacionados.

Tenosinovitis de DeQuervain: es el tipo más frecuente de tenosinovitis, que consiste en la inflamación de la vaina tendinosa de los tendones del pulgar.

Dedo en resorte o pulgar en resorte: tenosinovitis en la que la vaina del tendón se inflama y se engrosa, impidiendo así que la persona puede extender o flexionar sin dificultad el dedo o el pulgar afectados, El dedo o el pulgar pueden bloquearse o "dispararse" repentinamente.

Diagnóstico
El diagnóstico se hace mediante un examen físico en el que se localiza la zona afectada guiándose por el dolor, la hinchazón y el calor en la piel que recubre el área sensible. No son necesarias pruebas radiológicas, que sólo se realizan para descartar otras patologías.

Tratamientos
El tratamiento de la tendinitis pretende reducir y aliviar el dolor y la inflamación de la zona afectada. Para conseguirlo, la principal recomendación que ofrecen los especialistas es el reposo para relajar el tendón afectado y ayudarle a recuperarse. Si la tendinitis es grave, en algunas ocasiones el médico puede inmovilizar la zona para garantizar que el reposo se realiza. Además, también suelen aliviar los síntomas mediante la aplicación de frío o calor en la zona afectada.

En muchas ocasiones los especialistas aconsejan combinar el reposo con tratamiento farmacológico, principalmente con antiinflamatorios no esteroideos, también conocidos como AINE. Los más utilizados son el ácido acetilsalicílico y el ibuprofeno. Estos fármacos pueden favorecer que se reduzca la inflamación de la zona. En los casos más graves los especialistas administran inyecciones de corticoides.

Por último, en algunas ocasiones la intervención del médico se combina con la actividad del fisioterapia para fortalecer el área, garantizar que el tendón está recuperado y evitar y prevenir futuras lesiones.

La cirugía no suele aplicarse en este tipo de patología, aunque en alguna ocasión es necesaria para retirar tejido inflamado o calcificado que comprime al tendón.

Si el paciente sigue las recomendaciones de reposo y el tratamiento, los síntomas deberían mejorar en poco tiempo. En las situaciones en las que la tendinitis deriva de una sobrecarga, en algunas ocasiones los especialistas pueden recomendar al paciente que cambie algunos aspectos de su vida, como el calzado, que puede modificarse para que proteja, por ejemplo, el talón de Aquiles.

Tratamientos Naturales
El frío, aplicado en forma de hielo (por ejemplo), produce un efecto antiinflamatorio. Debes aplicarlo un par de veces al día.

Aunque aplicar frío es muy bueno, como se ha dicho en el remedio anterior, combinar con compresas calientes también relaja la zona y sobretodo alivia el dolor.

Estiramientos, los estiramientos fortalecen la zona sin forzar los tendones, de hecho las rehabilitaciones y tratamientos de fisioterapeutas están constituidos en gran medida por estiramientos específicos.

En un recipiente bajo con  agua tibia se vierte un puñado de sal gruesa y medio vaso de vinagre. Se sumerge la zona afectada unos 20 minutos unas tres veces al día. No dejar que se enfríe el agua. Si se padece tendinitis de hombro, se pueden aplicar compresas empapadas con esta mezcla.

Se cogen un puñado de hojas de Aloe Vera o Sábila y se quita la corteza dejando únicamente la vulva interior. Luego se licua y aplica en la zona afectada cubriendo un vendaje. Dejar media hora, dos veces al día.

Postres

Postre cremoso de limón
Ingredientes | 12 raciones

250 Mililitros de Crema de leche
250 Mililitros de Leche condensada
4 Unidades de Limón grande
200 Gramos de Galletas dulces trituradas
12 Unidades de Vasos pequeños

En un bol batir la crema de leche con la leche condensada, hasta lograr una mezcla homogénea.
Añadir el zumo del limón sin parar de batir ya que se puede cortar la preparación, notaremos que espesa un poco la mezcla y eso es lo que queremos.


En los vasos pequeños añadir una cucharadita de las galletas trituradas y acomodarla bien.
Sobre éstas agregar la mezcla de limón hasta la mitad de los vasos pequeños.

Finalmente añadir otra cucharadita de galletas y más crema de limón. Espolvorea un poco de ralladura de limón y refrigera los postres de limón mínimo 3 horas para que tengan una consistencia firme. 

Postre cremoso de lechosa
Ingredientes | 2 raciones
200 Gramos de lechosa.
100 Gramos de Helado
1 Gota de Esencia Vainilla
1 Cucharada sopera de Nueces (opcional).

Para esta receta necesitaremos una lechosa madura de color más rojizo que amarillo.

Congelar la lechosa, pelada y cortada en cubos durante mínimo 3 horas y media. Después agregarla a una licuadora y procesar junto con el helado hasta obtener una mezcla de consistencia muy cremosa. Ayudarnos con una espátula mientras que licuamos para que todo quede muy uniforme.

Truco: El helado preferiblemente que sea de sabores suave como fresa o vainilla.
Es momento de agregar la esencia de vainilla y licuar de nuevo.
Inmediatamente servir el postre cremoso de lechosa y agregar nueces fileteadas sobre este para decorar y dar el toque final. 

Postre de mango con miel
Ingredientes | 4 raciones

3  Mangos 
1 Taza de Crema ácida
3 Cucharadas soperas de Miel
¼ Taza de Nuez picada (opcional).

Se rebanan los mangos y una vez rebanados , les sacamos la pulpa con la ayuda de una cuchara y la colocamos en un recipiente hondo. 

Ya lista la pulpa de los mangos, agregamos la crema ácida. 

Una vez agregada la crema, añadimos también la miel. Este alimento aporta grandes beneficios, tanto a los niños como a los adultos. Entre ellos, destaca por ser un alimento que proporciona mucha energía, por ayudar a regular los niveles de azúcar en sangre, por favorecer el sistema inmunológico y por ayudar a mejorar la digestión.

Por último, mezclamos bien todos los ingredientes de este postre de mango con miel. Se trata de un postre batido que, bien podemos dejar con la fruta entera, o pasarlo por la licuadora o batidora para obtener una mezcla sin trozos ni grumos. ¡Todo dependerá del gusto del consumidor!
Añadimos la nuez picada como toque final y ¡listo